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Los Pream, la locura que viene de la sierra mixe de Oaxaca

Con una música donde la tradición de las bandas de viento oaxaqueñas se encuentra con la espontaneidad de la improvisación y la libertad del baile, Los Pream presenta: 'Lëkïxï Ëjts', su primer álbum.

Foto: Jalil Olmedo

Por Oscar Adad

“¡Somos Los Pream, no Los PRIAN!”, bromeaba al micrófono Facundo Vargas, trombonista del grupo de la sierra mixe de Oaxaca durante la presentación de su primer disco en un club de jazz de la ciudad de México. Para entonces, la gente ya estaba enganchada. Qué digo enganchada: hipnotizada. Desde el inicio del concierto el grupo transformó el lugar en una calenda urbana, con una música poderosa, actual. Una música en la que la tradición de las bandas de viento oaxaqueñas se encontraba con la espontaneidad de la improvisación y la libertad del baile.

“Hay un chiste que dice que, en nuestro pueblo, la mitad son primos y la mitad primas —cuenta Vladimir Medina, encargado del keytar en el grupo—. Entonces, tu prim o tu pream (palabra en ayuuk o lengua mixe), es una persona que te encuentras en el camino y no sabes si tienes un parentesco de sangre directo y, para no errarle, mejor le dices prim, porque la gente se saluda dependiendo el vínculo sanguíneo: hermana mayor, hermano menor, padre, madre, y, cuando no tienes certeza del vínculo, le dices primo, más fácil. Y así no hay falla”.

Pream viene de primo, pero prim, viene de primitivo —agrega Facundo—. Un municipio tiene una ranchería y, cuando hay fiesta, la gente de las rancherías llega con una moda que creen que está chida, pero se ve chistosa. Y la gente del municipio, del centro, dice: ‘mira, vienen bien primitivos esos weyes’. Entonces, por primitivo, usan prim. Y se empezó a decir: ‘¡Qué onda primitivo!’ o ‘¡Qué onda primo!’ Tiene como un juego de palabras. Nosotros nos pusimos Los Pream porque así somos: a veces podemos pensar que estamos a la moda y vamos a la ciudad de México a tocar, y somos súper primitivos. Pero en nuestro viaje estamos chidos. Un pream puede ser el tipo más raro, por eso nos pusimos así”.

Los Pream es de Santa María Tlahuitoltepec, bello pueblo de la región mixe (que consta de 19 municipios) rodeado de nubes y montañas, que se ubica en la parte alta de la Sierra Norte de Oaxaca. “Tlahui”, como también se le conoce, es el municipio más importante para el crecimiento musical de la zona. Ahí se encuentra el Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe (CECAM), fundado en 1977, y en el que, desde muy chiquitos, los niños se inician en el arte musical.

En Tlahuitoltepec suena la música a todas horas. Muy temprano por la mañana, poco antes del amanecer, ya pueden escucharse los primeros susurros de los instrumentos de viento de los estudiantes de la escuela, además, en la vida cotidiana del pueblo, la música siempre está presente y es parte sustancial de las fiestas patronales que se celebran durante el año. Y un detalle que también ilustra la relevancia de la música en esta comunidad es que, en la parte superior del kiosko ubicado en el Centro del municipio, en lugar de la tradicional veleta en forma de gallo que apunta hacia los puntos cardinales, está una clave de sol. Podría decirse que la música es la brújula para los mixes.

“Más allá del textil o la lengua, yo creo que la música es nuestra identidad sonora que ha abierto puertas hacia el mundo —dice Facundo acerca de la importancia de la música para su comunidad—. Gracias a la música se conoce a la sierra mixe, gracias a la música Tlahui tiene una escuela de música y mucho apoyo. La música es muy importante en los pueblos para sus rituales y sus fiestas. Hace que la fiesta tenga vida”.

“Tlahui ha sido un pueblo que le ha dado una importancia mayor a la exposición musical porque va más allá del goce espiritual —explica Valdimir—. Se entiende que hay una conexión con la parte divina del mundo a través de la música. Y cuando decimos fiesta, no es un tema de diversión, es un tema de ofrenda, es un tema de ofrecer. Entonces la música es un intermediario con la divinidad que refuerza esa ofrenda, y creo que mucha gente lo vive así. Por eso son tan apreciados los músicos a nivel social en los pueblos mixes, y en general en la sierra. Es parte de la ofrenda”.

Pero además de mantener viva su tradición musical, los mixes son una comunidad siempre abierta a otras formas de hacer música, ejemplos de ello son las colaboraciones que llevó a cabo La Banda Regional Mixe con el multiínstrumentista estadounidense Steven Brown (Tuxedomoon) y la Kocani Orquesta de Macedonia; la grabación del disco Xëëw, de la Banda Filarmónica del CECAM con artistas como Ely Guerra, Hello Seahorse!, entre muchos otros; y la más reciente que realizó la Banda Filarmónica de Ayutla con Julieta Venegas. Sin embargo, Los Pream destaca por ser una propuesta nueva, de música original e improvisación, surgida desde la misma comunidad.

“Hay chavos que se nos acercan y nos dicen que ya hacía falta este tipo de música, porque siempre es de afuera y qué chido que desde acá adentro se estén generando estas cosas”, apunta Facundo.

Y abunda: “Lo que tiene Tlahui es que la gente escucha, sabe escuchar. Por ser una comunidad donde hay música todo el tiempo: en las radios, alguien ensayando, en cualquier lugar hay fiesta, la gente aprende a escuchar y eso ayuda mucho a que acepten proyectos, siempre y cuando suenen bien”.

El grupo inicia en 2017 por el deseo de reunirse a improvisar, una práctica que no se realizaba en las bandas de música tradicional de la sierra de Oaxaca. A partir de entonces, por la buena química personal y musical entre sus integrantes, de inmediato surgieron las invitaciones a tocar. “Desde el primer ensayo sonó muy bien”, recuerda el trombonista.

“En nuestra música, el hilo conductor, más que un género, es una cualidad sonora —dice Vladimir—. Creo que es un distintivo sonoro, del timbre, de la forma de tocar de la gente en la sierra. Y la improvisación, también. Eso es algo que no dejaremos de hacer y es lo que nos convoca a hacer música juntos. Sí nos gusta mucho el funk, sí nos gusta la parte improvisada, pero no diría que estamos pretendiendo hacer jazz”.

“Sí hay improvisación y tocas solo, pero siempre estás dentro de algo colectivo y eso lo hace importante. Si no es colectivo, no tiene mucho sentido”, agrega.

Foto: Jalil Olmedo

En 2019, gracias a la buena recepción de la gente, Los Pream graba su primer disco: Lëkïxï Ëjts (2022), álbum grabado durante tres días en una casa de adobe antigua de su comunidad para captar la esencia y sonido del grupo. “Buscábamos ese color de la tierra —explica Medina—. Es un logro, pero también una parte muy orgánica del proceso de vivir y tocar en Tlahui y trabajar con poco tiempo. Es una foto muy clara de lo que somos y lo que hacemos sin demasiados filtros”.

“También representa el primer trabajo en la sierra que se muestra como un proyecto”, menciona Facundo.

Actualmente veo una tendencia de cada vez menos conceptos de grupo en favor de más proyectos solistas. ¿Qué tan importante es la idea del colectivo para Los Pream y, además de la música, qué los mantiene unidos?

F: Creo que la amistad, la confianza y el respeto. La idea es tratar de escuchar al otro y llegar a acuerdos. Si alguien no puede estar, cómo le hacemos, tocamos o no tocamos, ensayamos o no ensayamos. Cosas que podrían parecer pequeñas pero que son importantes para poder mantener una banda.

V: Nos cuidamos entre nosotros, tratamos de que todos estemos bien. Como ahora que nos dio Covid, teníamos otros conciertos y se tuvieron que cancelar. Sí nos pesó en lo económico, pero primero está la salud y el cuidado de los demás. Como banda privilegiamos eso, que todos estemos bien antes de cualquier otra cosa. Eso va por delante siempre.

Lëkïxï Ëjts… (intento pronunciarlo en mi cabeza, mientras pregunto sobre el nombre del disco).

— No sé si te ha pasado —dice Facundo— que estás platicando y te das cuenta que nadie te está haciendo caso. Y una vez nos pasó. Estábamos en una fiesta y, según Andrés (el trompetista), estaba contando una historia y nosotros no le hacíamos caso. Entonces dijo: ‘Lëkïxï Ëjts (estoy loco, yo soy el loco) por eso no me hacen caso, porque soy el que no sabe o no entiende’. Creo que quedó muy bien con el disco porque estamos haciendo cosas, de cierto modo, nuevas en la sierra. Es fusión y algo distinto, entonces, es como decir: nosotros somos el loco, por eso estamos haciendo esta música.

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Los Pream es: Vladimir Medina (keytar), Konk Balam (guitarra), Mario Rubén Cardoso (trompeta), Andrés Vargas (trompeta), Facundo Vargas (trombón), Oscar Martínez (tuba) y Jonás Uriel (batería).

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