Doble Redoble, comunidades del mundo digital

El dueto de música electrónica, afirma en entrevista, que el contexto actual favorece comunidades de artistas que quizá nunca necesiten hacer una presentación fuera de las redes sociales.

Por: @malariasonora

Doble Redoble es un dueto de música electrónica en vivo conformado por Pablo Borchi y Asaph Sánchez que busca llevar el sonido de los carnavales callejeros, la fanfarria y las influencias del afrobeat al soundsystem de club. En 2016 estrenaron el show en Boiler Room Ciudad de México, lo que detonó dos años de gira alrededor del país y presentaciones en escenarios como Mutek México, Mutek Montreal, Corona Sunsets, SXSW y Hape Fiesta Cuba.

En 2018, Doble Redoble presentó su primer LP, Carnaval Callejero Himnos de Club, elegido como Disco de la semana en Ibero 90.9 FM en la CDMX, y que los llevó de gira doce fechas por Europa con presentaciones en Mallorca Live Festival, Le Mellotron, Hannover Messe y una residencia artística en los estudios de Chinese Man Records, así como invitaciones al Festival Mole de Mayo en Chicago y el Festival Selvámonos, en Perú.

Actualmente, están en la promoción de su segundo disco Nzúmbi.

– ¿Cómo han vivido el confinamiento? ¿Qué consecuencias les ha traído?

Pablo: Ha tenido días normales y algunos más difíciles. Lo más complicado fue al inicio, aprender a estar en un estado de pausa ajeno al ajetreo de la CDMX y tener una nueva rutina. Para mí, este periodo me ha hecho hablar mucho más seguido con mis papás y mi hermana, y reconectarme con algunos compañeros de la escuela.

Asaph: He dedicado mi tiempo a producir, componer y aprender nuevos trucos de edición de audio y video, cómo hacer live streams y experimentar con nuevos instrumentos. He lanzado un par de sencillos de mi proyecto experimental y también sucedió el lanzamiento del nuevo disco de Doble Redoble, así que tratando de dar difusión a ambos proyectos. Y también con estrés, ya que los ingresos seguros y constantes se detuvieron, así que la situación económica cada semana que pasa se pone un poco más difícil.


– ¿Qué papel consideran que tiene la música en esta crisis?

Pablo: Aunque surgió del escándalo por la muerte del policía George Floyd y no por el coronavirus en sí, creo que la iniciativa de Urban Records para quitar el término “urbano” de las categorías de la industria musical y reemplazarlo por black music -que parece que la industria en general lo va a hacer- está jugando un papel importante para revisar la historia de la música poniendo atención a la discriminación sobre las minorías.

Va a ser interesante cómo reacciona la industria musical latina porque poner en duda el término “urbano”, donde normalmente se coloca a los artistas de reggaeton, va a forzar a que la industria evalúe el paradigma de este género. Quizás lo acaban fusionando con la categoría de pop, aceptando que el reaggaeton ya es omnipresente en la industria y que con ello empiecen a buscar nuevos conceptos para captar los nuevos sonidos de las escenas latinas subterráneas.

Fuera de eso, veo que la música durante la crisis ha mantenido la misma función de siempre, de acompañar a las personas en su vida y a los artistas para expresar sus sentimientos, sin mayor cambio. Quizás esta nueva situación de vida en confinamiento cambia las temáticas de las canciones de los artistas, pero es parte del proceso de siempre que tiene la música.

Asaph: Pienso que ha sido fundamental para llevar este encierro. En lo personal he tenido la dedicación de ponerme a escuchar discos completos, poner atención, descubrir proyectos nuevos, buscar géneros y sonoridades que me gustan; invertir el tiempo en escuchar.

También he estado estudiando, produciendo y componiendo más en un contexto meditativo y creo que la gente en general ha buscado un refugio en la música.

– ¿Cuáles consideran que son las principales problemáticas que enfrentará la comunidad de músicos independientes en esta situación inédita en el mundo? ¿Cómo resolverlas? ¿Cómo abordarlas?

Pablo: Los músicos independientes van a ver su fuente de ingreso disminuida muchísimo porque no van a tener presentaciones en vivo en casi un año.

Para resolverlo, se necesita crear una asociación que agrupe a muchos músicos independientes para que ésta logre conseguir subsidios, apoyos del gobierno y otras instituciones y reactivar al sector una vez que se acabe la contingencia. Si los músicos independientes están organizados en una estructura formal, además de estar representados ante el gobierno, pueden crear estrategias para generar ingresos durante la contingencia aunque no sean directamente relacionados a la música. Este tipo de organización podría hacer una bolsa de trabajo de empleos temporales para músicos durante la pandemia.

Asaph: Los tours y shows en vivo van a tardar en volver y cuando suceda, tal vez los pagos estarán precarizados porque es un golpe a la industria en general. Los programadores buscarán darle prioridad a los proyectos que llenan y tomarán menos riesgos en su programación. Proyectos diferentes y alternativos van a sufrirla un poco más. Pero creo que hay que ir reconstruyendo la escena poco a poco entre todos y buscar nuevos espacios para hacer conciertos en vivo. También a nivel de política cultural debemos generar un frente que ayude al gremio a obtener recursos públicos para solventar y seguir produciendo.

– Al ser la música un agente que históricamente fortalece vínculos e identidad comunitaria y cuyo espacio natural es el espacio público donde se lleva a cabo la escucha colectiva. Al cancelarse ese espacio por el confinamiento, desde su perspectiva ¿qué implicaciones tiene para la comunidad en su conjunto?

Pablo: Aunque no exista un espacio público físico durante la contingencia, creo que siguen existiendo muchos espacios que crean comunidad a través de Internet, como los podcasts, los eventos en Zoom y las redes sociales. Es probable que con la contingencia estos espacios en línea empiecen a tener más interacción y atención por parte de sus seguidores, y que se consideren cada vez más como una comunidad en lugar de solo un programa de radio o un grupo de Tik TokWhatsapp.

Esta contingencia hace más fuerte el argumento de que las comunidades en línea no necesariamente tienen que tener una conexión o impacto en el mundo físico. Si antes el mundo de los blogs era una manera de compartir música en línea para que esa gente después fuera a los conciertos de los artistas, en el contexto actual se favorecen comunidades en línea de artistas que quizás nunca necesiten hacer un show, una conferencia, o lo que sea, fuera de las redes sociales.

– ¿Como creadores qué papel juega la tecnología en el confinamiento? ¿No es momento de repensar la tecnología como un elemento estético en el trabajo artístico para generar una experiencia y vínculo con el escucha acorde a la situación y el medio digital, y no solo como herramienta de difusión “en vivo”?  ¿Consideran que a través de la tecnología se podría generar un vínculo tan fuerte con el escucha como lo hace la música en vivo?

Pablo: Como creador, la tecnología permite seguir compartiendo los contenidos. En lugar de que todos los artistas se tengan que encerrar a crear nuevo material y publicarlo dentro de un año, todos ellos pueden mantener su contacto con la audiencia vigente y vitalizado. El streaming es el primer paso natural para que los artistas desahoguen su costumbre y necesidad de tocar en vivo. Pero este formato rápidamente se agota porque no es necesario que el artista haga muchos conciertos, con uno solo puede conectar con todo el mundo. El streaming es solo un buen punto de inicio para que los artistas empiecen un proceso más creativo y largo, desarrollar nuevos tipos de contenidos y crear interacciones en línea con su audiencia.

Me parece que este contexto de confinamiento obliga a los artistas a entender que estamos viviendo en una época (de hecho desde antes de que empezara la pandemia), en la que crear una audiencia amplia se beneficia de crear muchos tipos de contenidos en línea que van más allá de escribir un nuevo disco. Esto forzosamente implica repensar la tecnología como un elemento estético, de experiencia y de vinculación con la audiencia más amplio que solo como algo que sirve para difundir contenidos.

Creo que la tecnología puede crear un vínculo con el escucha tan fuerte como lo puede hacer una presentación en vivo ya que ambas son maneras en las que una canción llega a las personas mientras están viviendo algo de su vida.

Asaph: He dedicado mucho tiempo en este encierro a explorar nuevas formas de compartir mi música y el elemento tecnológico, sobre todo de streaming en vivo, es algo que todos debemos aprovechar. Siempre hay alguien que está conectado y puede verte o escucharte. Creo que como artista independiente tienes que estar en todos lados, usar todas las estrategias y tecnologías. Algunas plataformas que he estado explorando cada vez más son Bandcamp, Twitch y Patreon; aunque en México no son de uso común, creo que es importante generar presencia ahí también. Creo que nada puede sustituir la música en vivo pero sí es importante generar vínculos en el mundo real y digital.

– ¿Qué opinan de la gran cantidad de contenidos gratis online que se están liberando tanto de grandes consorcios -como el Festival de Montreux- hasta los artistas independientes desde sus casas? ¿Qué pros y contras le ven a esto?

Pablo: Me parece muy bien que estén compartiendo muchos contenidos gratis. Creo que entre más fácil circulen los contenidos en línea, más creatividad e innovación se va a generar en el mundo. Me imagino que este fenómeno de compartir contenidos gratis es una manera en la que los festivales y las empresas pueden mantener la presencia de sus marcas sin realizar eventos en espacios físicos, así que también les sirve aunque lo estén dando sin costo al público. No le veo ningún contra a este fenómeno porque en general, lo que se está compartiendo en línea, son cursos o contenidos cortos que no impactan con el modelo de negocios de las empresas y les sirven para obtener beneficios o de patrocinios, o de fidelidad, o de datos de usuarios.

Asaph: Es positivo tener contenido disponible todo el tiempo, es algo muy interesante de la tecnología. Pero también para el artista independiente la competencia ahora es más dura. Antes competías por un público en la ciudad en un viernes por la noche, donde la oferta cultural y de entretenimiento es enorme (cines, fiestas, partidos de fútbol, Netflix, conciertos masivos, venues pequeños), pero ahora es más difícil porque al mismo tiempo que desde casa intentas hacer un live stream, hay miles de artistas, labels y promotoras transmitiendo a la misma hora. No puedes competir con los contenidos de los gigantes de la industria.

– ¿Cuáles consideran que sean las lecciones que habría que tomar de esta crisis?

Pablo: Los artistas independientes tienen que organizarse y tener estructuras formales que aumenten su productividad y su capacidad para enfrentar las incertidumbres y posibles riesgos catastróficos de sus carreras.

Los artistas independientes tienen que entender que ellos son mucho más que solo músicos. La música es un punto central que les permite conectar mil cosas y pueden generar un modelo de negocios que no se apoye principalmente en shows en vivo.

Vale la pena tener momentos largos de menos ajetreo laboral en la ciudad para reconectar con la familia y los amigos, y para poder reflexionar sobre las actividades que uno está haciendo en su vida.

Asaph: Creo que la diversificación, monetización y marketing son las lecciones que me llevo de esta crisis. Como artista mexicano independiente estaba muy acostumbrado cobrando por shows y festivales y basando mi mayor entrada de dinero en tocar en vivo, y he estado tomando acciones para cambiar esto. Otra lección es que la música en vivo es algo muy valioso y creo que lo dábamos por hecho, espero que saliendo de esto tengamos una mayor apreciación por el trabajo de los músicos en el escenario.