Foto: Ricardo Ramírez Arriola

Erosional, el arte y la ciencia a través del agua

Por Oscar Adad | @oadad

El investigador del Instituto de Ciencias Físicas de la UNAM, Dr. Luis Mochán, no lo duda: “somos agua”, afirma. Y prosigue: “El agua es una molécula aparentemente muy sencilla: un ión de oxígeno y dos iones de hidrógeno, dos protones. Sin embargo, su comportamiento es extremadamente complejo. Ese comportamiento fue indispensable para el surgimiento de la vida como la conocemos. El agua es un solvente universal y  las vibraciones cuánticas de sus átomos producen estructuras ordenadas que se destruyen y reconstruyen continuamente. La mayor parte de nuestros cuerpos y de toda la materia viva está formada por agua. Sobre la superficie del agua se propagan perturbaciones que ilustran los fenómenos ondulatorios que permean todas las teorías de interacciones físicas, pero tienen características no lineales propias como el romper en la costa. El agua es una fuerza constructiva y destructiva de nuestros paisajes, regula nuestro clima, nos tranquiliza y nos aterroriza, permitió los primeros viajes alrededor del mundo. Somos agua”.

Erosional, instalación habitada es el nombre del proyecto interdisciplinario con la temática del agua que las bailarinas Paula Rechtman y Jessica Elizondo; la artista vocal Leika Mochán; y la matemática Ana Rechtman crearon con el fin de abrir una reflexión en torno a ella a través de la música, la danza y principios científicos básicos. La idea es generar un diálogo entre las reacciones del agua a frecuencias sonoras con músicos en vivo así como a un trabajo de iluminación acompañado por una coreografía también en vivo.

Erosional instalación habitada. Museo de la Luz. from Paula Rechtman Bulajich on Vimeo.

El proyecto inició en 2010 como un solo de Paula en el que exploraba su inquietud por sensaciones cotidianas entre el cuerpo y el agua. La pieza tuvo varias músicas pero ninguna le convencía, y decidió llamar a Leika Mochán para enriquecerla. Por otra parte, la idea de los reflejos y la inclusión del agua en escena la tuvo desde el principio, pero no sabía cómo llevarla a cabo. Para lograrla, se apoyó en su hermana, Ana Rechtman, con quien empezó a trabajar hasta que el proyecto tomó las dimensiones que ahora tiene.

Aunque la instalación puede apreciarse sin la coreografía y la música en vivo, no es sino con estos elementos que la pieza adquiere muchísimos matices. Han interactuado artistas vocales, contrabajistas, músicos de la electrónica y hasta bateristas. Leika Mochán, quien se encarga de la parte musical, dice que trabajar con agua es muy difícil. “Un día reacciona bien y otro día no tanto. Sí puedes medio predefinirlo  de acuerdo a las frecuencias con las que más reacciona el agua, pero ha sido bien chido cuando han ido todos los músicos. Por ejemplo, yo no había considerado batería, pero bien microfoneada, con un golpe, (el agua) reacciona diferente; Fede Sánchez, que fue con puros osciladores, metía unas frecuencias que yo con voz, aunque uso octavadores y loops, nunca iba a llegar a ellas, y también (el agua) agarraba otro tipo de respuesta”.

Por su parte, Paula Rechtman, resalta el  papel de la luz y su interacción con el agua y el sonido. “Otra cosa que ha sido muy interesante con las bocinas es la luz. Muchas veces tú ves que a simple vista el agua no se mueve, y de repente en el reflejo se ven cosas impresionantes, y viceversa. Además, es la sutileza del movimiento. A veces puedes mover el agua con el dedo y se ve con cualquier lámpara, pero a la hora de moverla con la bocina, que es mucho más sutil, no se ve con cualquiera. Necesitas una lámpara de ciertos lúmenes y de cierto color porque teníamos una muy potente que mezcla tres colores para hacer el blanco y el reflejo se ve de colores”.

El Dr. Luis Mochán explica estos fenómenos: “Sin agua no podríamos entender la luz ni el sonido. El agua condensada en pequeñísimas gotas produce un arcoiris que nos enseñan que la luz se forma de una mezcla de colores. El agua es transparente, pero el mar es azul, lo cual ilustra el esparcimiento de la luz, mismo que explica los atardeceres rojos. El vapor es transparente, pero las nubes son blancas y las nubes de tormenta son negras. Los charcos de agua cubiertos de aceite y las burbujas de agua con jabón brillan con todos los colores puros, lo cual ilustra los fenómenos de interferencia luminosa. El agua en nuestros ojos forma el medio transparente que enfoca la luz sobre la retina y nos permite ver al mundo externo. El sonido puede poner en movimiento al agua formando olas que pueden reflejar ondas de luz que se proyectan sobre pantallas produciendo bellos patrones luminosos”.

Foto: Ricardo Ramírez Arriola

Foto: Ricardo Ramírez Arriola

Para la pieza en vivo, tanto en la parte dancística como en la musical, se eligieron artistas que estuvieran ligados a la improvisación o con afinidad hacia el tema del agua, por lo que cada intervención es una experiencia distinta. “Invité a músicos que siento que  podrían entrarle a eso, a músicos que les gusta improvisar, porque si metes a un músico clásico va a ser muy raro para él. Es para improvisadores o gente que le guste improvisar”, dice Leika.

“La idea es que el entorno como la luz y el sonido te dé algo para moverte en ese momento e improvisar –relata Paula-. Yo en ese sentido no conozco tanta gente que le guste improvisar o que me guste cómo improvisa, y al final ha sido gente conocida en la que confío y que le quiera entrar a este proyecto”.

Para Leika y Paula, Erosional ha sido un proyecto de prueba y error constante. De descubrir diálogos entre la ciencia y las artes gracias a la colaboración con personas de áreas distintas del conocimiento, como el Dr. Luis Mochán, quien hace un breve recuento de la relación que guardan el arte y la ciencia.

“El arte permite ilustrar fenómenos físicos. La danza puede emular los agitados movimientos de moléculas que interaccionan produciendo patrones complejos. La reología y las inestabilidades hidrodinámicas que dan lugar a la convección están presentes en la obra de pintores modernos como (Jackson) Pollock. Las matemáticas de la turbulencia permiten profundizar en la obra de Van Gogh, y la teoría de la información permite clasificar el contenido de obras musicales. La correlación de longitud de frases permite identificar obras literarias. El análisis matemático inventado para estudiar la propagación del calor sirve para codificar digitalmente obras musicales y obras gráficas y permite su transmisión y despliegue en computadoras. La ciencia de la óptica no lineal ha permitido el desarrollo de nuevas técnicas que permiten animar de movimiento imágenes formadas por las yuxtaposiciones de transparencias. Estos son solo unos cuantos ejemplos de la estrecha relación entre ciencia y arte”.

Erosional, instalación habitada estará del 18 de mayo al 30 de junio en el Museo de la Luz con diferentes artistas cada fin de semana. Más información en https://www.facebook.com/erosionalagua/?fref=ts

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